D.I.O.S.

Imaginemos, a prudente distancia de etimologías

y derivaciones, pero testigos, como siempre, de esa

continuada caída de razones en los dominios negros

de la fe, imaginemos que de este modo escribía la pluma

del principio el nombre supremo. E imaginemos,

con amplitudes de vívida suposición, recobrar

como de canteras con salud de palabras una continuidad

para la soledad detenida y cruda de cada una de esas letras.

Imaginemos, por ejemplo, que

De apariencias es la narración de Su gracia y obra,

número de nada para la fértil suma de cantos celebratorios

en la garganta de nuestro exilio…

Que

Insondable resulta esa memoria de universo donde el alma,

atascada siempre en una espiral con sus contrapuestos

escalones de aflicción y regocijo, vanamente intenta discernir

si es ello una enredada resonancia de azar o la enfilada hora  

de Su aspereza y Su misericordia…

Que

Omnipotencia es de lo inefable, de eso que expone las galas

de su alba cósmica en curvos balcones de astros,

con sus luces y susurros abandonados de sentido,

con el entrecruzarse de sus banderas como en cóleras de color

y estampadas de estrellas ya sin respuesta a las miradas lejanas,

con el fragor silente de su azulada llanura donde se recuestan

el día de las criaturas y el trance asiduo de los hombres,

asistidos por una fidelidad de costumbre que reafirma

y señala la nube que en lo alto cambia de sueño…

Que, en fin,

Solitario o múltiple el símbolo de Su contorno que prendemos

a la solapa de nuestra estirpe, es ello como una broma de espejo,

diálogo de presencias entre humos de absurdo, apariencia

de sueños volcados en sueños, imposible modulado por manos

de ilusión que al fin, turbadas de incerteza, se reabren con sonrojos

de honradez a la perplejidad de los vaciados comienzos…

Imaginemos…

De En los tableros del dinosaurio (Poemas, Septiembre – Noviembre 2021)

Inédito